Julio Medem puede salir orgulloso de su paso por Málaga. No en vano, el festival le ha tenido a él como principal protagonista. Por un lado, el Premio Retrospectiva, que premiaba su labor como director, breve, pero intensa. Por otro lado, el éxito de Habitación en Roma, que gustó a la crítica y puso en pie al Teatro Cervantes en unos aplausos eternos en su estreno, en la Gala de Clausura del 13 Festival de Cine Español de Málaga.Con el rechazo a Caótica Ana aún reciente, Medem llegaba nervioso, preocupado e inquieto. El director vasco es un hombre orgulloso de lo que hace, que siente a sus películas como hijas a las que defiende frente a todo. Quizá por ello, la película dedicada a su hermana sea la que más protección le provoque. Ya se sabe que la crítica es despiadada: o gusta o no gusta. No existen grises, no hay un aprobado ordinario cuando se trata de la prensa. Por eso, y porque Julio Medem es un director que despierta pasiones con su “cine poesía”, había una gran expectación el jueves, en el pase de prensa de la película. El saldo final, sin embargo, fueron unos aplausos unánimes y una cantidad de críticas favorables en las 24 horas siguientes.