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sábado, 25 de febrero de 2012

Las 'olvidadas' de los Oscar: 'Drive', 'Shame' y 'Melancholia'

Hoy le dedicaremos el día a ‘las olvidadas de los Oscar’. Resulta desolador observar a las nominadas a Mejor película y que no haya nada que merezca realmente el título de MEJOR PELÍCULA del año. Una película de esas que al salir del cine dices: “sí señor, esto es la hostia”. De esas a las que pones un 9 o incluso un 10 en Filmaffinity, que comprarás el especial cuando salga en dvd y que pasará a formar parte de ese minúsculo grupo de películas a las que situarás entre tu top 5 de favoritas.

viernes, 17 de febrero de 2012

Shame vs. Shame: el espectador tiene la última palabra

Esta tarde se estrena en toda España 'Shame', del británico Steve McQueen (no confundir con el fallecido actor). Película polémica que ha ido recogiendo premios por los diferentes festivales, pero que ha encontrado cerrada la puerta a los ÓscarPocas películas han creado opiniones tan radicalmente opuestas en la redacción de 24reflejos. Os dejamos las claves de nuestra más ferviente admiración y nuestro más extremo rechazo.




lunes, 9 de enero de 2012

'Drive' en cinco claves

El pasado año mencionamos a Ryan Gosling en ocho entradas y a ‘Drive’ en cinco, entre ellas, ‘Las diez mejores pelis de 2011’. Ahora que ha llegado a las pantallas españolas aprovechamos para deciros porqué no podéis perderos esta cinta en cinco claves.













jueves, 24 de marzo de 2011

"Hold me... and Never Let Me Go"

¿Dónde quedaron las maripositas en el estómago ante los besos torpes de la infancia? Ese momento en el que un chico, imberbe y comúnmente bajito, se acerca (ya sea cohibido o chulito, a elegir lo más evocador por el lector) a una chica, que suele ser más alta, y le da un beso en la mejilla. De pronto el mundo se para, da un vuelco y niño y niña no terminan de tener muy claro si eso es amor o es que les ha sentado mal el desayuno. Ni tanto ni tan calvo, supongo. Más bien unas ganas locas de hacerse mayores, de hablar de cosas de mayores, de sentir cosas de mayores. Pero son cosas que, no nos engañemos, nadie olvida. Ya sea porque mordimos al consiguiente acompañante o porque, en una explosión de cursilería, le regalamos una flor y un dibujo, esas primeras aventuras amorosas despertarán nuestras sonrisas toda la vida.