viernes, 15 de julio de 2011

Siempre nos quedará el sofá

El Golpe

En este baúl de los recuerdos, me he encontrado con mi pareja favorita del cine y he decidido homenajearlos. Al contrario de lo que se puede pensar, esta pareja artística no está formada por una elegante actriz y un carismático galán sino por los dos amigos más guapos de la historia del cine: Paul Newman y Robert Redford. Hay que dar gracias a la historia del cine y a George Roy Hill por juntar a estos dos grandes actores en dos películas imprescindibles.


En esta entrega, voy a hablar de su segundo trabajo juntos tras Dos hombres y un destino (1969), en El Golpe (1973). Esta imprescindible película cuenta la historia de dos tramposos que organizan una gran venganza a un mafioso, haciendo lo que mejor saben hacer: engañar y mentir.


A lo largo de las siete partes en las que se divide la película, señaladas con música y cartas de poker, la pareja protagonista se encargará de dar vida a dos estafadores. Paul Newman interpreta a un divertido timador de vuelta de todo que engañará a cualquiera con su imborrable sonrisa y con los ojos azules que le hicieron famoso. Por el contrario, Robert Redford es un joven más inexperto y vehemente pero cuyo instinto salvará a Newman en diversas ocasiones.  Sin duda es un placer ver a estos dos grandes en sus diálogos ingeniosos llenos de complicidad y frases ácidas que hacen al espectador disfrutar en su butaca del espectáculo y esperar que llegue pronto en momento de verles de nuevo en acción.

Es de reseñar la cuidada puesta en escena, el vestuario y la fotografía en colores cálidos que te transportan sin quererlo al Chicago de la Gran Depresión donde la mafia y el trapicheo eran el día a día. La película fue nominada a diez premios Oscar de los cuáles se llevó siete incluida Mejor Película y Dirección. La trama cuenta con escenas imborrables como la jugada de cartas del principio o la escena en la que se conocen dentro del trastero donde duerme un tiovivo. Y una curiosidad, los que hayáis visto la argentina Nueve Reinas (2000), fijaos en las constantes referencias que hace a esta película, sobre todo al final.

Otro aspecto destacable de la cinta es su banda sonora. Pegadiza hasta el extremo todo el mundo la ha tarareado alguna vez incluso sin saber de dónde viene. Y es que lo que convierte a una película en un clásico es su presencia en el imaginario social dentro de la cotidianeidad donde ya se han perdido las raíces y acabas cantando una banda sonora o diciendo una frase como “A Dios pongo por testigo…” sin haber visto nunca la película. 
Os dejo de regalo, la canción que, sin duda, vais a reconocer:



4 comentarios:

  1. El golpe!una de esas peli que me han hablado de ella alguna vez y no la he visto nunca, imperdonable!!

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  2. y cuál está mejor, ésta o Dos hombres y un destino?

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  3. Ufff!!! Qué difícil pregunta!! Es cómo decir a quién quieres más a papá o a mamá... Para mi esta es más agradecida que la de Dos hombres y un destino, así que me quedo con esa, (creo)
    De todas formas, en la próxima sección analizo esa, si me dejais...

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  4. La tenía en la peli de películas para ver y me has convencido. Si no me gusta me tienes que invitar a una maceta

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